Entre el 6 de abril y el 13 de julio de este año, el FabLab Universitario CIDi abrió sus puertas a cuatro nuevas pasantes. Llegaron con ganas de aprender sobre fabricación digital y, durante tres meses, terminaron convirtiéndose también en maestras.
Esta es la historia de esa pasantía: de las primeras herramientas y máquinas, a los talleres con niños y niñas de Areguá. Y también es una invitación para quienes quieran ser parte de la próxima experiencia.

Cuatro estudiantes, un mismo interés

Natalia Martínez y Noelia Insfrán, de la carrera de Arquitectura y Urbanismo, se sumaron a Milagros Guggiari, de Diseño Gráfico, y Lisette Coronel, de Diseño Industrial. Cuatro estudiantes de la FADA-UNA, provenientes de carreras diferentes, pero unidas por una misma curiosidad: descubrir qué se puede crear cuando la tecnología, el diseño y las ideas se encuentran.

Durante su recorrido estuvieron acompañadas por Verónica Otazú y Aramí Medina, estudiantes de Diseño Industrial que actualmente están a cargo del FabLab Universitario CIDi. Y hay una parte de esta historia que vale la pena contar: Verónica y Aramí también fueron pasantes del FabLab, en 2024.

Su experiencia durante aquella pasantía las llevó a continuar vinculadas al laboratorio, hasta convertirse en las encargadas del espacio. Dos años después, fueron ellas quienes acompañaron y transmitieron sus conocimientos a una nueva generación de pasantes.

En cierto modo, ahí está uno de los sentidos más interesantes de esta experiencia: aprender para después poder enseñar.

De izquierda a derecha: Milagros Guggiari, Verónica Otazú, Arami Medina y Natalia Martínez.

Una experiencia que va más allá del aula

La pasantía está dirigida a estudiantes de Diseño Industrial y Arquitectura que hayan cursado al menos la mitad de sus respectivas carreras y quieran complementar su formación académica con experiencia práctica.

Durante estos meses, las pasantes se familiarizaron con distintas tecnologías de fabricación digital: corte y grabado láser, impresión 3D y corte con plotter de vinilo. Pero, además de aprender a utilizar las herramientas, participaron del día a día del FabLab, colaborando en proyectos y actividades del laboratorio.

El programa se organizó en cuatro módulos de una semana cada uno: primero, documentación; luego, corte y grabado láser; después, impresión 3D; y finalmente, corte con plotter.

Pero había algo que hacía especial a cada módulo: el aprendizaje no terminaba cuando terminaba la semana.

Cuando lo aprendido se convierte en algo para compartir

Al finalizar cada módulo, las pasantes tenían un desafío adicional: enseñar a otras personas aquello que acababan de aprender.

Así nació MitãLab, una serie de encuentros con los niños y niñas del Centro Cultural Artería Comunitaria, en Areguá. La propuesta buscaba acercarlos a distintas tecnologías de fabricación digital de una manera sencilla, lúdica y, sobre todo, participativa.

Del dibujo al láser

El primer taller se realizó el 8 de mayo y estuvo dedicado al corte y grabado láser. La actividad comenzó con algo tan simple como un lápiz y una hoja: cada niño y niña dibujó su propio marco tipo credencial. Después, las pasantes transformaron esos dibujos en archivos digitales y los llevaron a la máquina de corte y grabado láser.

Al final del taller, cada participante se llevó un portanombre personalizado, con su propia foto y diseño.

Descubriendo la impresión 3D

El segundo encuentro fue el 5 de junio y estuvo dedicado a la impresión 3D. Antes de ponerse manos a la obra, los chicos vieron un video que explicaba, de manera sencilla, cómo funciona la fabricación aditiva. Con esa primera idea en mente, pudieron experimentar con unas piezas de equilibrio inspiradas en Tetris, impresas especialmente para la actividad. La idea era que pudieran comprender, jugando, cómo una impresora es capaz de construir un objeto desde cero, capa por capa.

Diseñar, cortar y crear

El tercer y último taller tuvo lugar el 13 de julio y estuvo dedicado al corte con plotter. Esta vez, los participantes trabajaron con stencils de acetato, utilizando distintas figuras que luego emplearon para pintar y decorar sus propios blocs de notas. Una vez más, la tecnología fue apenas el punto de partida: el resultado final fue un objeto creado y personalizado por cada niño y niña.

Tres talleres, cuatro aprendizajes y muchos encuentros

Fueron tres talleres y tres tecnologías diferentes, pero con un mismo propósito: acercar la fabricación digital a niños y niñas de una manera simple, creativa y cercana, mientras cuatro estudiantes universitarias desarrollaban capacidades técnicas y pedagógicas a través de la experiencia.

Y ahí estuvo uno de los aprendizajes más importantes de esta pasantía: descubrir que conocer una herramienta no significa solamente saber utilizarla, sino también encontrar maneras de compartir ese conocimiento con otras personas.

Aprovechamos para agradecer especialmente al equipo de Extensión Universitaria de la FADA-UNA, cuyo trabajo hizo posible este encuentro entre el FabLab CIDi y Artería Comunitaria. Su labor de coordinación y articulación fue fundamental para tender este puente y generar las condiciones necesarias para que estos talleres pudieran concretarse. Sin ese trabajo previo, este encuentro simplemente no hubiera sido posible. Por eso, queremos hacerles llegar nuestro más cálido y sincero agradecimiento por impulsar estos vínculos y contribuir a generar espacios de aprendizaje, intercambio y creación junto a la comunidad.

Arranca una nueva pasantía en el FabLab Universitario CIDi

Y mientras cerramos esta experiencia, una nueva pasantía ya está comenzando.

Durante el segundo semestre de 2026, cinco nuevos estudiantes se suman al FabLab Universitario CIDi con ganas de aprender sobre fabricación digital y participar activamente en los proyectos y actividades del laboratorio.

Como en ediciones anteriores, la pasantía está dirigida a estudiantes de la FADA y de la UNA interesados en fortalecer su formación a través de la práctica, en un entorno de innovación, diseño y fabricación digital. A lo largo del programa, trabajarán con distintas tecnologías de fabricación digital y adquirirán experiencia en procesos de prototipado y producción, además de involucrarse en las actividades cotidianas del FabLab. Esperamos que, como en las experiencias anteriores, vuelvan a pasar cosas lindas: nuevos aprendizajes, nuevos vínculos, nuevas ideas y, quizás, algún nuevo encuentro con la comunidad.

Porque si algo nos enseñó esta pasantía es que lo que comienza dentro del FabLab puede terminar mucho más lejos de sus paredes.

Bienvenidos al nuevo grupo de pasantes. Seguiremos contando esta nueva etapa del FabLab Universitario CIDi.